jueves, 12 de marzo de 2015

A SER FELIZ TAMBIÉN SE ENSEÑA

¿Creéis que enseñar a ser feliz es posible o pensáis que no, que nuestros hijos, como Mafalda en esta viñeta, deben esperar a que un día la felicidad llame a su puerta?


Yo, como ya habréis averiguado por el título de esta entrada, sí creo que a ser feliz se aprende y que, por lo tanto, puede enseñarse. Por eso, para la charla que di ayer en la Escuela de Padres del C.E.I.P. Atalaya, en Cartagena, elegí el siguiente tema: CLAVES PARA EDUCAR NIÑOS/AS FELICES.

Decidí tratar este tema porque considero que nuestro fin último, el que todos/as perseguimos, es la felicidad, que es la búsqueda de la felicidad lo que nos lleva a tomar unas u otras decisiones.  

He observado cómo mientras algunos son felices aunque las circunstancias les sean adversas, otros no consiguen serlo a pesar de que las circunstancias les son favorables. Esto me lleva a concluir que la felicidad no es más que una actitud, un modo de enfrentarse a la vida.

Tras llegar a esta conclusión me pregunto qué características tienen en común las personas felices, para a continuación poder plantear qué podemos hacer nosotros/as como padres y madres para contribuir a que nuestros hijos/as desarrollen esa forma de entender el mundo que les posibilitará el ser felices.

¡Eduquémoslos!

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